EL OFICIO DE JESUS NAZARENO

12.2.13

Rito fundacional de la Primera Piedra

El Rito fundacional del cristianismo es el encuentro entre Jesús y su discípulo Simón descrito por Mateo en su evangelio:: 
"Y yo a mi vez te digo que tú eres "Cefas" (Piedra), y sobre esta piedra edificaré mi "ecclesia" (asamblea), y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos".(Mt 16, 17-18)


Jesús pertenecía al gremio de los constructores, sus palabras en el relato evangélico le delatan como un maestro conocedor de la técnica que se precisa para edificar. En concreto muchas de sus parábolas son coincidentes con los textos escritos por Marco Vitruvio en su tratado de Arquitectura, existiendo un claro paralelismo en el sentido de sus enseñanzas.
Jesús conocía los procedimientos de un arquitecto para calcular la correcta cimentación de un edificio, o el presupuesto de una obra y la vergüenza que significa en el oficio no hacerlo de manera correcta.

En la antigüedad quién alcanzaba el mayor grado entre los iguales de su oficio recibía el nombre de maestro, del latín magíster, derivado de magis (más), en los oficios artesanos el maestro representa el nivel más alto en su respectivo estamento.
Maestro era el más alto grado a que podía aspirar un plebeyo en su oficio y se usaba como tratamiento. Su misión no solo era adiestrar a sus discípulos en unas habilidades muy concretas de su oficio, sino también el dirigir la organización de las obras, a las propias agrupaciones o gremios y de su relación con el resto de la sociedad y otros gremios.

Para que Jesús pudiera alcanzar el grado de maestro debió ejercer el oficio enseñado por su padre y otros maestros y alcanzar el término de su "maestría".  Jesús es llamado "maestro", al menos 45 veces en los evangelios.
Se da a Jesús de manera explicita el nombre de "maestro", ese es el título con que se dirigen a él personas que le preguntan algo: "Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para alcanzar la vida eterna?" (Lc 18,18; Mt 19,16;Mc10,17).


Existen en los evangelios datos suficientes como para reconocer a Jesús en el oficio de arkhitekton, maestro constructor, muchas de sus parábolas están basadas en el oficio que desde niño le fue enseñado por su padre y sus maestros. Lc 6, 47-49. Mt 7, 24-27. Lc 14, 28-29.

En resumen, en tiempos de Jesús el oficio de tekton era el propio de los constructores de edificios, este oficio tenía una altísima valoración social y por sus conocimientos y prácticas era muchas veces compartido por sacerdotes, escribas y doctores. Un tekton tenía por su oficio la obligatoriedad de realizar un aprendizaje propio de su disciplina, muy próximo a las enseñanzas que recibían los hombres sabios del templo.

Jesús por oficio, y por herencia, compartía conocimientos propios de la clase sacerdotal y en su vida pública hizo demostración practica de todos sus aspectos. 
Jesús alcanzó el mayor grado posible en su gremio: el grado de maestro, con el que pasó a ser reconocido por sus "alumnos" (significado del término discípulos) en el transcurso de los acontecimientos de los siguientes tres años de su vida por todos conocidos.


ACTO FUNDACIONAL DE LA IGLESIA
"Y yo a mi vez te digo que tú eres "Cefas" (Piedra), y sobre esta piedra edificaré mi "ecclesia" (asamblea)....(Mt 16, 17-18)
Este ritual descrito por Mateo y que aún hoy recibe el nombre de “Rito de la Primera Piedra” aparece prescrito por el Pontifical Romano como el que describe la fundación y dedicación de iglesias y de altares.
Jesús como tekton de oficio y en grado de maestro, lo utiliza para constituir lo que sería la "nueva iglesia de los judíos" según se establece en el Rito fundacional de las iglesias.
Este Rito descrito en los evangelios es propio de los Pontífices romanos del siglo I.
Jesús como "rabbi" y "tekton", por oficio y conocimientos, puede ser asimilado a un pontífice romano y por eso utiliza ese rito para fundar la Nueva Iglesia.

Pontífice es un título utilizado en la antigua Roma, originalmente era el funcionario que tenía a su cuidado el puente sobre el río Tíber. Más tarde el término tomó otro significado, los pontífices eran hombres que pertenecían al consejo religioso supremo de la antigua Roma, llamado Colegio de Pontífices (Collegium Pontificum), en el que el Pontifex Maximus poseía la máxima representación religiosa.

El término, de raíz latina, y referido a altas personalidades políticas del Imperio romano, está formado por las palabras pons, "puente" + facere, "hacer", con un significado real de "constructor de puentes". Los pontífices eran conocedores de las técnicas que se precisan para edificar, construir. 

El término se refiere al Papa, jefe supremo de la Iglesia Católica Apostólica Romana y sucesor de Pedro. Quién fue investido como primer Pontífice por el mismo Jesús poniendo en práctica el "Rito de la Primera Piedra" descrito por Mateo en los evangelios.
El término se aplica también a obispos y arzobispos, por lo que suele diferenciarse al Papa llamándolo Sumo Pontífice
RITO DE LA PRIMERA PIEDRA POR EL SUMO PONTIFICE DE ROMA

El acontecimiento que se describe en el evangelio de Mateo es el momento fundacional completo que permite comprender, no solo la actual estructura de la iglesia de Roma, sino que también ofrece todo el sentido al propio oficio de Jesús y  a su comportamiento durante su vida pública. 




12.9.11

Los años de "maestría" de Jesús

Dónde ejerció su oficio Jesús de Nazaret y como alcanzó su grado de maestro.


OFICIO DE CONSTRUCTOR

Sobre los primeros treinta años de la vida de Jesús tenemos muy pocas referencias.
Salvo los pasajes de su infancia, relatados en los evangelios de Lucas y Mateo donde queda reflejado que Jesús vive en compañía de su familia, no existen argumentos literales para poder determinar la actividad de Jesús desde su adolescencia hasta el inicio de su vida pública a los treinta años de edad.

Para poder imaginar su ocupación por quince años de su vida (desde los quince a los treinta años) tomamos nota de lo descrito en los evangelios:
¿No es éste el hijo del tekton? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas (Tomás)? (Mt 13,55)
¿No es éste el tekton, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas (Tomás) y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él. (Mc 6,3)

No existe duda ninguna que para los vecinos de la familia, Jesús era identificado dentro del núcleo familiar, y que a la edad de treinta años poseía como reconocido el oficio de tekton, constructor, el mismo oficio que su padre.

Podemos pensar que, si al alcanzar esa edad mantenía los lazos familiares necesarios para ser identificado aún como un integrante de la familia, y que además su oficio era de reconocimiento público, entonces Jesús habría transcurrido la mayor parte de su vida, y hasta ese momento, trabajando en compañía de su padre y sus hermanos, y poniendo en practica el oficio familiar dedicado dentro del gremio de la construcción.


CONSTRUCCION ROMANA

¿Dónde, en que lugar, ejerció Jesús su oficio de tekton?
El enclave de Nazaret está en la actualidad al sur de la región de Galilea, en las estribaciones meridionales de los Montes del Líbano.
Debido a la falta de la mención concreta del nombre de Nazaret en el Antiguo Testamento, ni en el Talmud ó en las fuentes extra-bíblicas de los siglos primero y segundo, la existencia de este enclave en el momento del nacimiento de Jesús está puesto en duda.

Sin embargo las dudas que existen sobre el lugar de Nazaret, (una pequeña parte de investigadores creemos que el nombre de Nazaret no es un lugar, sino que se refiere a la categoría del asentamiento: "nazaret" significa "consagrado" en hebreo, un lugar "consagrado"),  no implica desconocer que su emplazamiento actual dista poco más de 2 Km del importante yacimiento arqueológico de la antigua ciudad de Sephoris.
"Secundo milliarioa Nazarelh Sephorisest civitas, via quae ducit Achon;..." JOANNES DOMINICUS

Nazaret se encuentra a escasa distancia de la importante ciudad de Seforis, y es en esa ciudad galilea en donde vivían, (según los textos), los padres de María, los abuelos maternos de Jesús, y donde se traslada a trabajar José, desde su lugar legal de empadronamiento en Belén, en el momento que la ciudad inicia su nueva reconstrucción por Roma y Herodes Antipas.

"En el comienzo del Principado, se plantea la necesidad de disponer de un censo general de población, en el que no se encontraran únicamente los ciudadanos romanos, sino también los latinos y peregrinos, es decir, todos los súbditos libres del Imperio, los llamados capita libera por Plinio..." Cañas Navarro

Si José se desplaza a Belén para cumplir el censo decretado por el emperador Augusto es lógico pensar que su nombre figurará en el censo tal como relatan los evangelios. No solo los ciudadanos estaban sujetos a derecho,  todos los hombres libres que figuraban en el censo estaban sujetos a derecho, cada uno según su condición.
José es, según los evangelios, un hombre libre romano a los efectos del derecho romano. Y esa condición era la propia a los de su oficio: tekton, un constructor.

Es pues, durante los primeros años de nuestra Era, cuando Jesús vive con sus padres, hermanos y abuelos maternos en las cercanías de la ciudad Seforis. La ciudad más importante de Galilea, a pesar de lo cual el nombre de la ciudad no es citado nunca en la Biblia, ni en el Talmud, ni aparece tampoco en los Evangelios.

Quizás esta circunstancia fue debido a que el enclave de la ciudad recibió muy diversos nombres en la antigüedad: Tzippori, Autocratis, (ornamento de la Galilea),  Sepphoris, Eirenopolis (ciudad de la paz), Diocesaria, y quizás por este continuo cambio en su topónimo en los textos de los evangelios se nombra como Nazaret: "La ciudad consagrada" en hebreo original.

VISTA AEREA DE SEFORIS

Así y todo Seforis era una ciudad conocida forzosamente por Jesús ya que habría estado allí en muchas ocasiones, podemos decir que a diario, en los años de su infancia y en los años de puesta en practica de su oficio.
Las evidencias arqueológicas apoyan la idea de que Jesús, mientras vivía cerca del actual enclave de Nazaret, a las afueras de la ciudad, podía alcanzar con su vista los principales edificios de la urbe reconstruida por Roma y Herodes Antipas después de la muerte de Herodes el Grande.
Fue en el año 4 a.C., cuando los habitantes judíos de Tzippori se rebelaron contra la dominación romana y el ejército destruyó por completo la ciudad.  Tras esta destrucción Herodes Antipas fue su tetrarca y proclamó el nuevo nombre de la ciudad: Autocratis, el "ornamento de la Galilea. "

CALLE DE SEFORIS

La ciudad, gracias a su reconstrucción, contaría con dos foros, teatro, termas, templos, sinagogas, etc. La ciudad fue planificada según el urbanismo romano del imperio y con una planta de calles ortogonales pavimentadas con piedra caliza triturada. La nueva ciudad patrocinada por Herodes Antipas sigue de manera fiel los postulados descritos por Vitruvio en su texto "De architectura", y se asemeja a las otras ciudades anteriormente ya construidas por Roma en el territorio de Palestina.  El edificio del teatro estaba parcialmente apoyado en la ladera y era visible como remate de toda la ciudad.

PLANTA DE SEFORIS

Séforis fue reconstruida sobre una colina, y era muy visible desde varios kilómetros de distancia. Y su descripción puede ser la de la ciudad que Jesús menciona cuando dijo: "una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder." Mateo 5:14

La ciudad, construida durante los primeros años de la vida de Jesús, mientras este convivía con su familia en las proximidades, alojaba en su entorno, de forma consecuente, a una gran cantidad de constructores y obreros que se ocupaban de llevar a cabo los proyectos ideados por Herodes Antipas y sus arquitectos reales a la manera del urbanismo romano del imperio.

Podemos imaginar muy bien a José, un tekton y hombre libre, dedicar su jornada a la construcción de algunos de los elementos de la nueva ciudad. Y como con el transcurso del tiempo, su hijo Jesús, (en compañía de Judas Tomás) va alcanzado poco a poco los conocimientos, desde el inicio del oficio como aprendiz, y ascendiendo en la disciplina de la construcción para alcanzar el grado de maestro (rabbí en hebreo) con el que es descrito y reconocido en los evangelios a la edad de los treinta años.

Sin lugar a dudas en ese tiempo la ciudad de Seporis recibió la participación de grandes arquitectos y constructores que ejecutaron su trabajo conforme con el título que recibió la ciudad: "el ornamento de la Galilea". Una ciudad a imagen y semejanza de las nuevas ciudades romanas construidas en todo el imperio.

Jesús alcanza el grado de maestro.
En la antigüedad quién alcanzaba el mayor grado entre los iguales de su oficio recibía el nombre de maestro, del latín magíster, derivado de magis (más), en los oficios artesanos el maestro representa el nivel más alto en su respectivo estamento.
Maestro era el más alto grado a que podía aspirar un "hombre libre" en su oficio y se usaba como tratamiento. Su misión no solo era adiestrar a sus discípulos en unas habilidades muy concretas de su oficio, sino también el dirigir la organización de las obras, a las propias agrupaciones o gremios y de su relación con el resto de la sociedad y otros gremios.

JESUS COMO MAESTRO

Arkhitekton: Arquitecto. Palabra compuesta por Arkhi: el primero, maestro y Tekton: constructor.
Los griegos recogían con este término la tradición de los directores de las obras, principalmente de carácter religioso, que provenían de las culturas fenicias, egipcias y sumerias. Este término fue el origen del término architectus latino y del actual arquitecto.

En la antigüedad, en el mismo momento histórico en que vive Jesús, "Vitruvio ha dedicado sus Diez libros al Emperador, de cuya «inteligencia divina» solicita, no sólo la debida protección para su trabajo, sino también la implicación del propio soberano en lo que se refiere a los contenidos del mismo, continuando así la tradición de los reyes-arquitecto iniciada por Nembrod, que lo fue de la Torre de Babel, y heredada, entre otros, por Gudea, Alejandro Magno, Julio César, Adriano, quien no en vano se autoapellidaba el Arquitecto..."
Entre Dios y Vitruvio: magisterios primevos en arquitectura  José Manuel Prieto González

El oficio de tekton, de maestro constructor, es el que más vanagloria produce en el propio emperador de Roma Augusto, que en su propia autobiografía en griego ("RES GESTAE DIVI AUGUSTI") utiliza el especial verbo “Teukho” que significa: crear, edificar, construir, disponer, preparar etc. para glosar todas las magnificas obras realizadas durante su principado. El mismo emperador hace gala de su maestría como tekton al utilizar el verbo propio de su oficio. 

Para que Jesús pudiera alzanzar el grado de maestro debió ejercer el oficio enseñado por su padre y otros maestros y alcanzar el término de su "maestría".  Jesús es llamado "maestro", al menos 45 veces en los evangelios.
Se da a Jesús de manera explicita el nombre de "maestro", ese es el título con que se dirigen a él personas que le preguntan algo: "Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para alcanzar la vida eterna?" (Lc 18,18; Mt 19,16;Mc10,17).

Jesús, de oficio tekton, es nombrado como maestro por sus seguidores, Jesús alcanza el grado de arkhitekton, el mismo oficio que la iglesia reconoce al apóstol Judas Tomas, hermano de Jesús y maestro constructor.
Existen en los evangelios datos suficientes como para reconocer a Jesús en el oficio de arkhitekton, maestro constructor, muchas de sus parábolas están basadas en el oficio que desde niño le fue enseñado por su padre y sus maestros. Lc 6, 47-49. Mt 7, 24-27 Lc 14, 28-29.

Jesús conocía los procedimientos de un arquitecto para calcular la correcta cimentación de un edificio, o el presupuesto de una obra y la vergüenza que significa en el oficio no hacerlo de manera correcta.
El propio Vitruvio comenta en su tratado de los X libros de architectura, escrito solo veinticinco años antes del nacimiento de Jesús, episodios muy similares.

JESUS Y SUS ALUMNOS

Jesús pertenecía al gremio de los constructores, sus palabras le delatan como un maestro conocedor de la técnica que se precisa para edificar. En concreto muchas de sus parábolas son coincidentes con los textos escritos por Marco Vitruvio en su tratado de Arquitectura, existiendo un claro paralelismo en el sentido de sus enseñanzas. Estas coincidencias permite comprender como Jesús participa en la reconstrucción de la ciudad de Seforis que se levanta según los propios postulados del textos escritos por el arquitecto romano Vitruvio, y delante mismo de la puerta de la casa familiar de Jesús.

Así pues, no resulta difícil de imaginar que durante los quince años que anteceden la aparición pública de Jesús, relatada en detalle en los evangelios, este se dedicó junto a su padre y sus hermanos a aprender el oficio de constructor participando en la edificación de las principales calles y edificios de la magnífica ciudad de Seporis, y que tras estos quince años de práctica y enseñanzas, Jesús alcanzó el mayor grado posible en su gremio: el grado de maestro, con el que pasó a ser reconocido por sus "alumnos" (significado del término discípulos) en el transcurso de los acontecimientos de los siguientes tres años de su vida por todos conocidos.

14.5.10

Hablarán la piedras

En algunos pasajes del Nuevo Testamento se describen situaciones y frases difíciles de entender desde el momento actual:
Lucas-19
39 Algunos de los fariseos, que estaban entre la gente, le dijeron: «Maestro, reprende a tus discípulos.»
40 Respondió: «Os digo que si éstos callan gritarán las piedras.»
41 Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella.

JERUSALEM - SIGLO I

La interpretación de las palabras de Jesús solo puede ser entendida de manera completa si tenemos en cuenta su oficio y su grado de maestro.
El sentido original de la palabra griega “κραξουϲιν” no es gritar, sino algo más cercano a un “sonido ronco de baja frecuencia", algo más parecido al croar de las ranas, o al rumor de los árboles de un bosque un día de viento.

Jesús propone que el silencio de sus discípulos sería ocupado por la voz de las piedras de la ciudad.

Para un tekton del siglo I las piedras que configuran una ciudad o un edificio "hablan", son capaces de transmitir un significado a quién las sabe escuchar.

Escribe Vitruvio: "Ciertamente, a todas las actividades y artes, pero especialmente a la arquitectura, pertenece "lo significado" y lo "significante". Lo "significado" es el tema que uno se propone, del que se habla; "significante" es una demostración desarrollada con argumentos teóricos y científicos". Lib.I-Cap.I

Solo con las claves del conocimiento antiguo de Jesús sabremos comprender como es que las piedras pueden emitir alguna información.
Para Jesús, como tekton de oficio y grado maestro, las piedras son capaces de decir quién es él en verdad.

Sus palabras tienen un sentido técnico (teks...) completo y antiguo, e ignorado por la gran mayoría de los investigadores.

28.6.08

Jesús entra en Jerusalén en asno

Marcos 11
1 Cuando se aproximaban a Jerusalén, cerca ya de Betfagé y Betania, al pie del monte de los Olivos, envía a dos de sus discípulos,
2 diciéndoles: "Id al pueblo que está enfrente de vosotros, y no bien entréis en él, encontraréis un pollino atado, sobre el que no ha montado todavía ningún hombre. Desatadlo y traedlo.
3 Y si alguien os dice: "¿Por qué hacéis eso?", decid: "El Señor lo necesita, y que lo devolverá en seguida"."
4 Fueron y encontraron el pollino atado junto a una puerta, fuera, en la calle, y lo desataron.
5 Algunos de los que estaban allí les dijeron: "¿Qué hacéis desatando el pollino?"
6 Ellos les contestaron según les había dicho Jesús, y les dejaron.
7 Traen el pollino donde Jesús, echaron encima sus mantos y se sentó sobre él.
8 Muchos extendieron sus mantos por el camino; otros, follaje cortado de los campos.
9 Los que iban delante y los que le seguían, gritaban: "= ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! =
10 ¡Bendito el reino que viene, de nuestro padre David! = ¡Hosanna = en las alturas!"
11 Y entró en Jerusalén, en el Templo, y después de observar todo a su alrededor, siendo ya tarde, salió con los Doce para Betania.

"Cabalgar en un pollino no era considerado como una señal de humildad. La gente rica e importante cabalgó en este animal. De Abraham la Escritura nos dice: "Abraham se levantó muy de mañana, enalbardó su asno" (Gén. 22:3). En lo que concierne a los jueces se dice: "Tras él se levantó Jair, Galaadita, el cual juzgó a Israel veintidós años. Este tuvo treinta hijos que cabalgaban sobre treinta asnos, y tenían treinta villas" (Jue. 10:3, 4). También Axa, la hija de Caleb (Jue. 1:14), y Abigail, la esposa del rico Nabal (1 5am. 25:23), cada quién cabalgaba en un asno. Los asnos blancos eran usados por personas de alto rango: "Vosotros los que cabalgáis en asnas blancas, los que presidís en juicio, y vosotros los que viajáis, hablad" (Jue. 5:10). Estos asnos blancos se usan hoy en muchos lugares en el Oriente por gente de alta posición social."
"El asno usado como símbolo de tiempo de paz. El caballo ha simbolizado los tiempos de guerra, y el asno, tiempo de paz."

www.ministros.org

El relato de la entrada de Jesús en pollino en Jerusalén sería verosímil para un maestro tekton como es el caso de Jesús. Para un arquitecto que se presenta con un proyecto, con una nueva propuesta, y que "conoce" como debe presentarse en la ciudad.
Imaginen la llegada de Hiram, entrando en el palacio de Salomón, entre todos los obreros, en honor de su llegada, para realizar los trabajos del Templo.
Imaginen la entrada de M. Agrippa, en época de Herodes, con el proyecto del segundo templo. Seguramente estos personajes entraron en asna blanca.

La entrada en asno en la ciudad, en el Templo, aparece como perfectamente preparada por Jesús, solo él tiene las claves de su significado, sus discípulos que se adelantan a por el animal no “conocen” las claves profundas de lo que va a acontecer. De su significado ritual. Jesús ha preparado su entrada de acuerdo con la tradición y su oficio.
En este blog propongo pensar en Jesús desde su oficio, el que le es asignado en las escrituras, sus hechos serán así comprendidos facilmente, incluso a través de la transposición de otros como él. Su proceder es el de un arquitecto con conciencia miseánica.

"¡Bendito el reinado que llega, el de nuestro padre David!"
Esto mismo se pudo exclamar en las supuestas entradas de Hiram y M. Agrippa, ambos arquitectos de oficio, y que con toda probabilidad alcanzaron el monte Moria en asna, como símbolo de paz y respeto al santo lugar.
Ambos alcanzaron el monte Moria para trabajar en el proyecto de David. Para construir el reino de Dios.

En el mundo antiguo el ADN de un personaje era su oficio. Frente a otras posibles interrogantes que la figura de Jesús nos plantea, su oficio es una certeza.

Un tekton en Palestina cabalgaría en un asno blanco para presentar el nuevo reino de David, para presentar un nuevo proyecto para el templo, libre de mercaderes y usureros.
La entrada de un tekton en asno en Jerusalén, entre el júbilo y alegría de sus acompañantes, no es manifestación de victoria, es más bien manifestación de lo que está por venir. Un tekton "seduce" por lo que propone.

Es necesario que un episodio así sea relatado. La alegría pública por su entrada en asno es por lo que va a proponer. Un nuevo proyecto para el Templo.
Y es su nuevo proyecto, su nueva propuesta, la que hace que los sumos sacerdotes le condenen a muerte.

10.2.08

Tekton frente a carpintero

Los evangelios describen a José y a Jesús como un tekton, lo que podríamos traducir como un constructor, fue San Justino, en el siglo II d.C, quién estableció como canónico traducir tekton como carpintero, y desde entonces se asumió como la única verdad esta traducción reduccionista.
Esta polémica entre constructores y carpinteros no es poca cosa, el esfuerzo por parte de la ortodoxia de asignar a la familia de Jesús el medio de vida propio del antiguo oficio de los carpinteros ha necesitado de multitud de "églogas" a los trabajadores de la madera.

Si se considerasen ambos oficios, no por el aspecto de la importancia actual, sino en el de su etimología respectiva, es bien cierto que los carpinteros y los constructores casi nada tienen en común.

Carpintero: constructor de carretas, (Del lat. carpentarius, carpentum, carro en forma de cesto), de donde también provienen el francés "charpentier" y el inglés "carpenter".
El latín carpentarius deriva de carpetum (carreta;), palabra de origen céltico, como otras que designan diferentes tipos de carros: "benna", "carrus", "essendum", "petorritum" o "raeda".

Tekton: Artífice perteneciente a la construcción o estructura. Perteneciente o relativo a los edificios u otras obras de arquitectura. tekhne
TEKS* : ( raiz etimologica indoeuropea.) tejer, fabricar.

En efecto, de manera general en la antigüedad las construcciones eran propias de los tekton, fueran de madera o de piedra. El empleo de la madera correspondía, en las culturas sedentarias, a un estadio inferior que el de la piedra, o, dicho de otra manera, a un menor grado de establecimiento o permanencia en el territorio.

Que en la época de Jesús ciertas partes de los edificios se realizasen en madera o en piedra, no significa cambios respecto a las características propias del oficio de tekton. Se puede pues decir que el oficio del tekton, frente al del carpintero, tienen características propias mas allá que la simple cuestión de adaptación de la traducción de una lengua a otra.

En la antigüedad un carpintero construía carros o carretas, era un artesano que podía realizar su trabajo en su propio taller, grande o pequeño, y su producto podía ser conducido luego al lugar a donde fuera demandado. Los conocimientos de un carpintero, como hacedor de carros, eran los propios para la realización de las piezas de los carruajes y su ensamblaje, pero muy inferiores a los necesarios por los constructores de edificios, quienes de manera forzosa deberían de manejarse de manera eficaz y completa en disciplinas como el dibujo, la geometría, la aritmética, y las propias de la construcción y la arquitectura. Eran artesanos habituados al uso del martillo, el compás, la plomada y el nivel, herramientas propias de su oficio.
Además los constructores de edificios debían de saber manejar los recursos humanos y financieros precisos y necesarios para levantar cualquier edificación independientemente de su tamaño.

Dice Vitruvio en su tratado unos pocos años antes del nacimiento de Jesús: "pues no es posible llegar a ser un diestro arquitecto si posee talento pero carece de conocimientos teóricos, o viceversa. Conviene que sea instruido, hábil en el dibujo, competente en geometría, lector atento de los filósofos, entendido en el arte de la música, documentado en medicina, ilustrado en jurisprudencia y perito en astrología y en los movimientos del cosmos. He aquí las causas de estas exigencias: es conveniente que el arquitecto sea una persona culta y conozca la literatura para fortalecer su memoria con sus explicaciones; conviene que domine el arte del dibujo, con el fin de que, por medio de reproducciones gráficas, le sea posible formarse una imagen de la obra que quiere realizar; también la geometría ofrece múltiples ayudas a la arquitectura, pues facilita la práctica mediante el uso de la regla y del compás, con los que fácilmente se plasman los diseños de los edificios en los solares, mediante los trazados de sus líneas, sus niveles, sus escuadras; gracias a la óptica se sitúan correctamente los puntos de iluminación, según la disposición concreta del cielo; por medio de la aritmética se calculan los costes de los edificios, se hace ver el porqué de sus medidas y mediante el apoyo y el método de la geometría se descifran los difíciles problemas de la simetría; conviene que conozca a fondo la historia ya que, con frecuencia, se emplean abundantes adornos y debe contestar a quien pregunte las razones de sus obras, apoyándose en argumentos históricos." De Architectura.

No debemos de olvidar que durante la vida de José, y del propio Jesús, fueron muchos los arquitectos romanos que llevaron a cabo trabajos de construcción de importantes edificios en Galilea y los territorios cercanos: la construcción de la ciudad de Cesárea fundada por Herodes "el grande" antes del nacimiento de Jesús y en honor del emperador Augusto y proyectada según Marco Agripa, la construcción de las ciudades de Séforis y Tiberíades, ambas próximas a Nazaret, y la reconstrucción del segundo Templo de Jerusalén. En estas importantes obras participaron miles de constructores dirigidos por los maestros de obras y arquitectos de Israel, y que el propio Josefo describe que al comienzo de las obras hubo que ocupar 10.000 obreros laicos y 1.000 sacerdotes adiestrados.

En la Palestina de los tiempos de Jesús el oficio de tekton alcanzaba un altísimo reconocimiento social, varios eran los oficios que estaban valorados en la cúspide de la estructura social. En el libro: "Jerusalén en tiempos de Jesús" escrito por Joachim Jeremias podemos comprobar como el oficio de tekton era compatible con el de doctor o alto funcionario del Templo:
"....Era un signo extraordinario de respeto, porque todo el mundo tenía que saludar a los doctores poniéndose en pie, mientras que los artesanos no estaban obligados a levantarse a su paso durante el trabajo'. "
"La gran estima que se tenía por los artesanos y su trabajo se refleja también en el hecho de que en esta época la mayoría de los escribas ejercía una profesión.....Entre las profesiones que ejercían los más antiguos doctores mencionados en el Talmud figuran las siguientes: sastre, fabricante de sandalias, carpintero, zapatero, curtidor, arquitecto, barquero".
pag. 17-18

Más adelante el autor describe que además de doctor, los constructores podían ser sacerdotes. Siendo estos lo que ejecutaban los recintos sagrados.
"El segundo templo fue construido en cuarenta y seis años. Herodes el Grande comenzó las nuevas obras en el año 19-20 antes de nuestra Era, y no se terminaron definitivamente hasta el año 62-64 d.C. Josefo dice que, al comienzo de las obras hubo que ocupar 10.000 obreros laicos y 1.000 sacerdotes adiestrados. Aun teniendo en cuenta la continua exageración de Josefo, hay que admitir que se ocupó a un verdadero ejército de obreros. Principalmente se necesitaron canteros, carpinteros, plateros, orfebres y fundidores de bronce. Para la construcción de los sagrados recintos, prohibidos a los laicos, tuvieron que ser utilizados constructores que a la vez eran sacerdotes, es significativo que unos eran expertos en la talla de la piedra ya otros en la carpintería" pag 42

Y como ejemplo de la máxima representación sacerdotal:
"Pinjás antes de llegar a ser Sumo Sacerdote, era simple sacerdote rural con el oficio de cantero." pag 212

En resumen, en tiempos de Jesús el oficio de tekton era el propio de los constructores de edificios, este oficio tenía una altísima valoración social y por sus conocimientos y prácticas era muchas veces compartido por sacerdotes, escribas y doctores. Un tekton tenía por su oficio la obligatoriedad de realizar un aprendizaje propio de su disciplina, muy próximo a las enseñanzas que recibían los hombres sabios del templo.

Jesús por oficio, y por herencia, compartía conocimientos propios de la clase sacerdotal y en su vida pública hizo demostración practica de todos sus aspectos. Jesús como tekton alcanza la maestría descrita por Vitruvio en su tratado: "Conviene que sea instruido, hábil en el dibujo, competente en geometría, lector atento de los filósofos, entendido en el arte de la música, documentado en medicina, ilustrado en jurisprudencia y perito en astrología y en los movimientos del cosmos."

30.1.08

Jesús como guardián del Templo

Destruid este Templo, y en tres días lo levantaré.

Jesús, hijo del linaje del rey David, profesó durante su vida un profundo respeto al Templo de Jerusalén, el edificio conocido como el segundo Templo.
El primer edificio fue levantado por el rey Salomón según las instrucciones que recibió su padre, el rey David. El edificio fue construido en el siglo X a.C. (aproximadamente en la década de 960 a.C.), para sustituir el Tabernáculo que durante siglos se utilizó como lugar de reunión y de culto a Dios.
Salomón contó para esta empresa con la ayuda del rey de Tiro, y el arquitecto egipcio Hiram. El edificio fue levantado según los planos que, con la información exacta de su forma y medidas, fueron entregados por el mismo Yahvé a Moisés, y que desde entonces fueron custodiados hasta que llegó el momento de su construcción. Este primer Templo fue destruido por el rey babilónico Nabucodonosor II en 587 a.C.

El segundo Templo fue levantado años mas tarde por los judíos en el mismo lugar (517 a.C.) y reconstruido y ampliado por Herodes "el Grande" (20 a.C.) con la ayuda de Roma y antes del nacimiento de Jesús, y terminado por Herodes Antipas años después de su muerte.(63 d.C.). El segundo Templo fue destruido por Roma en el año 70 d.C. Fue este edificio, y en el tiempo en que se ejecutaron sus colosales obras de ampliación, el que conoció Jesús durante su vida.

Jesús como todo niño judío fue presentado en el Templo por sus padres cuarenta días después de su nacimiento (Lc. 2, 22-39).
A la edad de doce años, pasó tres días en el Templo compartiendo las enseñanzas en ese sagrado lugar con los hombres más sabios y los alumnos iniciados. El Templo era en tiempos de Jesús, lugar de culto y de sabiduría. El lugar donde residía el conocimiento y la "FELICITAS".
Jesús recuerda a sus padres que se debe a los asuntos de su Padre (cf. Lc 2, 46-49). Jesús, con sus palabras, explicita que solo puede acceder a esos especiales asuntos a través de su presencia durante tres días en el Templo. Es el Templo lugar de su iniciación.

Durante su vida acudió a este lugar todos los años al menos con ocasión de la Pascua (cf. Lc 2, 41); En el tiempo de sus enseñanzas públicas realizó varios viajes a Jerusalén con motivo de las fiestas judías (cf. Jn 2, 13-14; 5, 1. 14; 7, 1. 10. 14; 8, 2; 10, 22-23).
Al contrario de los esenios, que renegaban de las obras acometidas por Herodes, Jesús puso en valor la configuración del Templo (cf. Mt 8, 4; 23, 21; Lc 17, 14; Jn 4, 22) y fue en él donde expuso lo esencial de su enseñanza (cf. Jn 18, 20).
Jesús quiso pagar el impuesto del Templo asociándose con Pedro (cf. Mt 17, 24-27), a quien acababa de poner como fundamento de su futura Iglesia (cf. Mt 16, 18).
Y identificó el Templo como la morada definitiva de Dios entre los hombres (cf. Jn 2, 21; Mt 12, 6).
Jesús accedía al Templo como lugar principal para su encuentro con Dios. El Templo era para él la casa de su Padre, edificio de culto, de revelación, de conocimiento y donde realizaba las enseñanzas a sus seguidores en Jerusalén.
Y en un momento fundamental para entender episodios posteriores se indigna porque el atrio exterior se haya convertido en un mercado (Mt 21, 13).
Jesús expulsa a los mercaderes del Templo por el celo hacia la casa del Padre: "no hagáis de la Casa de mi Padre una casa de mercado. Sus discípulos se acordaron que estaba escrito: 'El celo por tu Casa me devorará' (Sal 69, 10)" (Jn 2, 16-17).
Jesús, del linaje de los constructores del primer Templo, pone en peligro su futuro actuando de forma violenta contra los mercaderes del Templo.

Jesús actúa como un guardián que, con la autoridad que le inviste su linaje y su sabiduría, le permite poner en evidencia a los que utilizan el Templo como lugar de negocio.

Jesús asume en este momento el destino para la que fue iniciado, el CONOCE, y por ello debe expulsar a los falsos guardianes, a los mercaderes.
Su celo por el Templo es equiparado por sus seguidores al del mismo rey David (Salmo 69) y con sus propias palabras se equipara al propio rey Salomón como constructor.
Jn 2,19
Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.
Mt 26,61
Que dijeron: Este dijo: Puedo derribar el templo de Dios, y en tres días reedificarlo.
Mc 14,58
Nosotros le hemos oído decir: Yo derribaré este templo que es hecho de mano, y en tres días edificaré otro hecho sin mano.
Mc 15,29
Y los que pasaban le denostaban, meneando sus cabezas, y diciendo: ¡Ah! tú que derribas el templo de Dios, y en tres días lo edificas.

Este es el episodio completo:
Jn 2,
13 Y estaba cerca la Pascua de los Judíos; y subió Jesús á Jerusalén.
14 Y halló en el templo á los que vendían bueyes, y ovejas, y palomas, y á los cambiadores sentados.
15 Y hecho un azote de cuerdas, echólos á todos del templo, y las ovejas, y los bueyes; y derramó los dineros de los cambiadores, y trastornó las mesas;
16 Y á los que vendían las palomas, dijo: Quitad de aquí esto, y no hagáis la casa de mi Padre casa de mercado.
17 Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me devorará.
18 Y los Judíos respondieron, y dijéronle: ¿Qué señal nos muestras de que haces esto?
19 Respondió Jesús, y díjoles: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.
20 Dijeron luego los Judíos: En cuarenta y seis años fue este templo edificado, ¿y tú en tres días lo levantarás?

Son muchos los estudiosos que determinan que este episodio es el momento en que Jesús se “gana” su condena a muerte por los sacerdotes del Templo. El propio Benedicto XVI, en su último libro sobre la vida de Jesús, opina que es por este episodio que Jesús es condenado a muerte y que fueron los sacerdotes del Templo, y en general los judíos, los que exigieron a Poncio Pilato la muerte de Jesús.

Jesús, de oficio tekton, y que ha alcanzado el grado de maestro, se comporta como un expeditivo guardián del Templo de Jerusalén, y este comportamiento público le procurará su condena a muerte.
En la antigüedad este “perfil” era el del arquetipo mesiánico, el del "enviado de los dioses" que tiene como misión la recuperación del culto verdadero, de la tradición antigua, de la recuperación del Templo. Jesús como "Hijo de la Luz" lucha contra los seres de las tinieblas.

22.1.08

Judas Tomás, hermano de Jesús, apóstol y arquitecto

El apóstol Judas Tomás es nombrado en los evangelios dos veces como uno de los hermanos de Jesús:
¿No es éste el hijo del tekton? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas (Tomás)? (Mt 13,55)
¿No es éste el tekton, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas (Tomás) y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él. (Mc 6,3)

En el Evangelio, Judas Tomás es llamado varias veces "el Mellizo", en griego, "Dídimo"- (Jn. 11, 16; 20, 24; 21, 2), pero no se aclara de quién era mellizo. Esto ha dado lugar a innumerables hipótesis, incluyendo una que lo hace hermano gemelo de Jesús; por eso en ocasiones se representa a Tomás con los rasgos de Jesús.

A Tomás, que es reconocido en los evangelios como hijo de José, de oficio tekton, y hermano de Jesús, de oficio tekton, se le da el oficio de “maestro-tekton" de “arkhitekton”, arquitecto..

Según los "Hechos de Tomás", apócrifo del siglo III, el apóstol Judas Tomás era arquitecto, y habría sido invitado por un rey de la India (Gundoforo, Gondoforo o Gundafar) a levantarle un palacio. Tomás recibe el dinero para la construcción y lo distribuye entre los necesitados. Cuando el rey quiere ver el palacio, Tomás le anuncia que, al dar el dinero a los pobres, le edificó al monarca un palacio en el cielo. El rey, irritado, lo arroja a prisión, pero más tarde lo perdona. A raíz de este episodio legendario, Tomás es representado frecuentemente con una escuadra de arquitecto. Gracias a investigaciones recientes, se han hallado monedas de mediados del siglo I con el nombre del rey Gundafar, lo que da algún sustento histórico a esta tradición.

Judas Tomás, arquitecto, celebra su fiesta en el santoral cristiano el 21 de diciembre, día del solsticio de invierno, y una de las puertas del calendario romano del dios Jano, dios de los arquitectos antiguos. A Tomás se le representa con una escuadra de madera, instrumento propio de su oficio, el de arquitecto. Santo Tomás es en la actualidad, y según el santoral católico, patrono de arquitectos; constructores; trabajadores de la construcción; albañiles; agrimensores. Tomás es patrono de los actuales sucesores de los antiguos “tekton”, de los integrantes del gremio del oficio común de su padre José, y de su hermano Jesús.

La estirpe del Rey David, de la que descienden José, Jesús y Judas Tomás, es la de los constructores de templos, los constructores del primer templo de Jerusalén. Y el dato cierto del oficio que los tres personajes comparten, y sus conocimientos y su practica en la Galilea de este momento histórico, es un dato que debe incorporarse hoy a cualquier reflexión cristológica.

La investigación sobre la vida de Jesús

Recomiendo a los interesados en conocer el "estado de la cuestión" de los estudios sobre Jesús de Nazaret la lectura del artículo titulado: "La investigación sobre la vida de Jesús", escrito por D. Alvaro Cadavid, Profesor de la Facultad de Teología Universidad Pontificia Bolivariana de Medellin, Colombia.

El propósito del artículo es presentar el estado actual de la investigación, describiendo los presupuestos, logros y cuestiones discutidas en torno a la búsqueda que hoy se hace del Jesús histórico. El texto, después de hacer un recorrido por la antigua y nueva investigación sobre el Jesús histórico, fija la atención en lo que se ha denominado como la Third Quest.

En el detallado trabajo de historiografía se desglosan los tres momentos en que se clasifican las investigaciones llevada a cabo sobre la vida de Jesús de Nazaret, y como en el proceso, y a lo largo de la historia, se han venido usando algunos términos técnicos cuya significación el autor cree conveniente precisar: El Cristo de la fe, del Jesús histórico y del Jesús real.

Por último el autor describe la llamada "Third Quest". En esta nueva etapa se "rebasan los ámbitos de la filosofía y la teología, dando entrada a numerosos estudios de diversos campos: sociología, psicología, historiografía, arqueología, etc. La nueva metodología histórica se ha tomado en serio el judaísmo de Jesús, pues las fuentes que hoy se poseen permiten argumentar con fuerza la influencia religiosa y cultural del judaísmo nativo de Palestina en la vida y el mensaje de Jesús. Es tan cierto y completo el judaísmo de Jesús que si se dice que Jesús es verdaderamente hombre y verdaderamente Dios, hay que afirmar que la humanidad de Jesús no es algo meramente genérico, pues es verdaderamente hombre porque es precisa y verdaderamente judío. Es este un dato que debe incorporarse hoy a cualquier reflexión cristológica."Alvaro Cadavid.

El propósito de Jesús Tekton es reconstruir algunos aspectos sobre la biografía de Jesús de Nazaret a través de una metodología triple: la antropología social, el análisis histórico y la hermenéutica textual. El procedimiento se considera desvinculado de cualquier corriente religiosa y tiene como punto de partida el oficio reconocido en los evangelios de Jesús y de su padre José.
El trabajo de Jesús Tekton pretende insertarse en lo que se llama la Tercera búsqueda del Jesús histórico.

12.1.08

Jesús y los doctores del Templo

Jesús pertenecía a la estirpe de los constructores del templo, la que proviene de los Reyes David y Salomón, los constructores del primer templo de Jerusalén.
El propio Jesús durante su niñez vive un episodio en el templo de Jerusalén, mientras el complejo es reconstruido en tiempos de Herodes Antipas y que nos permite comprender como este edificio era utilizado como lugar de enseñanza.
Según el relato de Lucas, en el viaje de regreso a Nazaret, María y José, después de una jornada de viaje, preocupados y angustiados por el niño Jesús, los buscan inútilmente entre sus parientes y conocidos. Vuelven a Jerusalén y, al encontrarlo en el templo, quedan asombrados porque lo ven "sentado en medio de los doctores, escuchándoles y preguntándoles" (Lc 2, 46). Su conducta es muy diversa de la acostumbrada. Y seguramente el hecho de encontrarlo al tercer día revela a sus padres otro aspecto relativo a su persona y a su misión. Jesús asume el papel de maestro, como hará más tarde en la vida pública, pronunciando palabras que despiertan admiración: "Todos los que lo oían estaban estupefactos por su Inteligencia y sus respuestas" (Lc 2, 47). Manifestando una sabiduría que asombra a los oyentes. Su madre le pregunta: "Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando" (Lc 2, 48).
La respuesta de Jesús, en forma de pregunta, es densa de significado: "Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía ocuparme de las cosas de mi Padre?" (Lc 2, 49).

Es posible comprender mejor el significado de este episodio en la vida de Jesús leyendo el texto de Vitruvio: "En conclusión, la ciencia de la arquitectura es tan compleja, tan esmerada, e incluye tan numerosos y diferenciados conocimientos que, en mi opinión, los arquitectos no pueden ejercerla legítimamente a no ser que desde la infancia, avanzando progresiva y gradualmente en las ciencias citadas y alimentados por el conocimiento nutritivo de todas las artes, lleguen a alcanzar el Supremo Templo de la Arquitectura." De Archietctura. Libro I

El Templo como lugar de conocimiento
Desarrollaré en otros capítulos las claves completas que Vitruvio presenta en su texto. El templo era en la antigüedad lugar de aprendizaje, de conocimiento, y también lugar de revelación, donde era posible alcanzar la sabiduría, la FELICITAS.

El templo visitado por Jesús en su niñez, para recibir los conocimientos de los maestros que en él enseñaban a los discípulos elegidos, es el segundo templo que se encuentra en obras desde el tiempo de Herodes el Grande, y que había recibió el reconocimiento y las ofrendas del emperador romano Augusto, y la celebración de una hecatombe (sacrificio de 100 bueyes) por Marco Agripa, el principal arquitecto romano y asesor de Augusto y del rey Herodes en todas las obras de arquitectura y urbanismo que se llevan a cabo en todo el imperio.

El segundo templo se levantaba sobre el Templo de Salomón, el edificio que fue objeto principal para el linaje de Jesús, y mandado construir por el rey Salomón de acuerdo con las instrucciones recibidas por su padre, el rey David. Este lugar sagrado fue destruido y luego mandado de nuevo reconstruir por Herodes el Grande con la colaboración de Roma.
Es en este momento cuando se acaba de escribir el tratado de los X libros de arquitectura por Vitruvio, texto dedicado al emperador y con plena vigencia técnica para la edificación en el imperio.

En la antigüedad, el templo de Salomón era el principal santuario sagrado del pueblo de Israel y reconocido por todas las culturas vecinas del Mediterráneo. "El segundo templo fue construido en cuarenta y seis años. Herodes el Grande comenzó las nuevas obras en el año 19-20 antes de nuestra Era, y no se terminaron definitivamente hasta el año 62-64 d.C. Josefo dice que, al comienzo de las obras hubo que ocupar 10.000 obreros laicos y 1.000 sacerdotes adiestrados. Aun teniendo en cuenta la continua exageración de Josefo, hay que admitir que se ocupó a un verdadero ejército de obreros. Principalmente se necesitaron canteros, carpinteros, plateros, orfebres y fundidores de bronce. Para la construcción de los sagrados recintos, prohibidos a los laicos, tuvieron que ser utilizados constructores que a la vez eran sacerdotes, es significativo que unos eran expertos en la talla de la piedra ya otros en la carpintería". Jerusalén en tiempos de Jesús

Es importante comprobar como en este tiempo existía una clase diferente de constructores que además eran sacerdotes, una clase superior encargada de ejecutar las partes más importantes de los templos, dirigidos por los arquitectos de más sabiduría y con un completo conocimiento en las reglas de la construcción. Posiblemente estos personajes, mitad arquitectos, mitad sacerdotes, son los que enseñan a Jesús en su niñez las sagradas reglas de su oficio. La leyes de la construcción de los templos sagrados.

10.1.08

El oficio de Jesús de Nazaret

oficio.(Del lat. officium).
1.m. Ocupación habitual
La palabra "oficio" viene del latín officium y este de opificium compuesta de opus (obra) y facere (hacer).

En la antigüedad la pertenencia a un oficio específico determinaba la posición social de cada individuo. Los gremios que agrupaban a los artesanos en función de sus conocimientos y las "obras hechas" no solo estaban constituidos por hombres iguales, sino que en la mayoría de las ocasiones, por familiares que constituían la agrupación gremial a lo largo de generaciones. Los gremios "formaban un círculo con mentalidad característica; sus ideas sólo eran comprensibles para quien estaba familiarizado con aquella mentalidad". Y los secretos de cada oficio solo eran transmitidos de maestros a aprendices y de generación en generación.

Escribe Vitruvio en el siglo I a.C.: "Por ello, me siento profundamente agradecido a mis padres ya que, obedeciendo las leyes de los atenienses, pusieron toda su preocupación y cuidado en que yo me instruyera en un arte que no puede cultivarse sí no es gracias a una educación completa y a un total conocimiento de todo tipo de instrucciones. Paulatinamente se fueron acrecentando mis conocimientos de las artes prácticas, gracias al cuidado de mis padres y a las enseñanzas de mis maestros; .... Los mismos arquitectos enseñaban exclusivamente a sus propios hijos o parientes y educaban como hombres de bien" Vitruvio. De Architectura, Libro I

La estirpe de Jesús
En el Judaísmo, el reinado de David representa la formación de un estado judío coherente, con su capital política y religiosa en Jerusalén y la institución de un linaje real que culminará en la era Mesiánica.
En el Cristianismo, David tiene importancia como el ancestro del Mesías. Muchas profecías del Antiguo Testamento indicaban que el Mesías descendería de la línea de David; los Evangelios de Mateo y Lucas trazan el linaje de Jesús hasta David para completar este requerimiento.

Tal y como narran los evangelios, a José lo recordamos como descendiente del linaje de David (Mt 1,20 y Mt 13,55), la estirpe humana de la que nació Jesús.

Aunque de José únicamente conocemos algo de su padre, y aún con ciertas dudas, ya que aparece con dos nombres distintos en los evangelios. Según Mateo se llamaba Jacob (Mt 1,16) y según Lucas Helí (Lc 3,23). Algunos exegetas han afirmado que Jacob y Helí eran hermanos y que por la "ley del levirato" uno era el padre biológico y el otro el legal. La "ley del levirato" es descrita en el libro del Deuteronomio (Dt 25,5-6) y consistía en que si dos hermanos vivían juntos y uno de ellos moría sin hijos, su hermano se casaría con la esposa de éste, o sea, con su cuñada.
Según Mateo y Marcos, San José y su hijo Jesús comparten el mismo oficio, ambos son según las escrituras "Tekton", palabra griega que significa en particular que tenían el oficio de constructor.
Jesús por herencia y linaje pertenecía a la estirpe de los constructores del Templo, la que proviene del Rey David y de Salomón, los constructores del primer Templo de Jerusalén.

Jesús, Tekton y Maestro

Jesús, Tekton
Según Mateo y Marcos, San José y su hijo Jesús comparten el mismo oficio, ambos son según las escrituras "tekton". Palabra griega que significa en particular que tenían el oficio de constructores.
¿No es éste el hijo del tekton? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas (Tomás)? (Mt 13,55)
¿No es éste el tekton, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas (Tomás) y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él. (Mc 6,3)
En el mismo evangelio apócrifo "Historia de José el carpintero" se nos dice que José, ejercería el oficio de carpintero en compañía de sus dos hijos, ya que vivía del trabajo de sus manos.
Los evangelios describen a José y a Jesús como un tekton, lo que podríamos traducir como un constructor, un artesano con conocimientos de carpintero, herrero, albañil, cantero. Fue San Justino, en el siglo II d.C, quién estableció como canónico traducir tekton como carpintero, y desde entonces se asumió como la única verdad esta traducción reduccionista.

José y sus hijos Jesús y Judas (Tomás) tenían un oficio calificado por sus convecinos como de tekton, lo que hoy conocemos como "obreros de la construcción": artesanos habituados al uso del martillo, el compás, la plomada y el nivel, herramientas propias de su oficio. Ellos tres para poder ejercer su oficio debían de pertenecer al gremio de los constructores de Nazaret. Seguramente fueron requeridos para participar en las grandes obras que en aquel momento patrocinó el rey Herodes-Antipas en Israel, a saber, la construcción de la ciudad de Cesárea fundada por Herodes "el grande" antes del nacimiento de Jesús y en honor del emperador Augusto y proyectada según Marco Agripa, la construcción de las ciudades de Séforis y Tiberíades, ambas próximas a Nazaret, y la reconstrucción del segundo Templo de Jerusalén.
En estas importantes obras participaron miles de constructores dirigidos por los maestros de obras y arquitectos de Israel.

Jesús, Maestro.
En la antigüedad quién alcanzaba el mayor grado entre los iguales de su oficio recibía el nombre de maestro, del latín magíster, derivado de magis (más), en los oficios artesanos el maestro representa el nivel más alto en su respectivo estamento.
Maestro era el más alto grado a que podía aspirar un plebeyo en su oficio y se usaba como tratamiento. Su misión no solo era adiestrar a sus discípulos en unas habilidades muy concretas de su oficio, sino también el dirigir la organización de las obras, a las propias agrupaciones o gremios y de su relación con el resto de la sociedad y otros gremios.

Arkhitekton: Arquitecto. Palabra compuesta por Arkhi: el primero, maestro y Tekton: constructor.
Los griegos recogían con este término la tradición de los directores de las obras, principalmente de carácter religioso, que provenían de las culturas fenicias, egipcias y sumerias. Este término fue el origen del término architectus latino y del actual arquitecto.

El oficio de arquitecto era enseñado de padres a hijos, igual que el de cualquier obrero de la construcción, José el padre de Jesús fue tekton y Judas Tomás, conocido como el hermano de Jesús, es presentado en los evangelios como arquitecto, y aún hoy la iglesia católica le presenta con ese oficio, por lo que podemos asegurar con altísima probabilidad que Jesús conocía el oficio de su padre y su hermano y por lo tanto él también pudo alcanzar el grado de maestro, un maestro constructor, un arquitecto.

Jesús es llamado "maestro", al menos 45 veces en los evangelios. Se da a Jesús el nombre de "maestro", ese es el título con que se dirigen a él personas que le preguntan algo: "Maestro bueno, ¿qué tengo que hacer para alcanzar la vida eterna?" (Lc 18,18; Mt 19,16;Mc10,17).
Jesús, de oficio tekton, es nombrado como maestro por sus seguidores, Jesús alcanza el grado de arkhitekton, el mismo oficio que la iglesia reconoce al apóstol Judas Tomas, maestro constructor.
Existen en los evangelios datos suficientes como para reconocer a Jesús en el oficio de arkhitekton, maestro constructor, muchas de sus parábolas están basadas en el oficio que desde niño le fue enseñado por su padre y sus maestros.

Lc 6, 47-49
46 "¿Por qué me llamáis: "Señor, Señor", y no hacéis lo que digo?
47 "Todo el que venga a mí y oiga mis palabras y las ponga en práctica, os voy a mostrar a quién es semejante:
48 Es semejante a un hombre que, al edificar una casa, cavó profundamente y puso los cimientos sobre roca. Al sobrevenir una inundación, rompió el torrente contra aquella casa, pero no pudo destruirla por estar bien edificada.
49 Pero el que haya oído y no haya puesto en práctica, es semejante a un hombre que edificó una casa sobre tierra, sin cimientos, contra la que rompió el torrente y al instante se desplomó y fue grande la ruina de aquella casa."

Mt 7, 24-27
7:24 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.
7:25 Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca.
7:26 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena;
7:27 y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.
7:28 Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina;
7:29 porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas

Lc 14, 28-29
14:28 Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?
14:29 No sea que después que haya puesto el cimiento, y no pueda acabarla, todos los que lo vean comiencen a hacer burla de él,
14:30 diciendo: Este hombre comenzó a edificar, y no pudo acabar.

Jesús conocía los procedimientos de un arquitecto para calcular la correcta cimentación de un edificio, o el presupuesto de una obra y la vergüenza que significa en el oficio no hacerlo de manera correcta.

El propio Vitruvio comenta en su tratado de los X libros de architectura, y solo veinticinco años antes del nacimiento de Jesús, episodios muy similares:
Si es posible encontrar un terreno solido, la cimentacion de estos edificios se excavara sobre terreno firme en una extension que se ajuste proporcionalmente a las exigencias del volumen de la construccion; se levantara la obra lo mas solida posible, ocupando la totalidad del suelo firme. Vitruvio. De Architectura, Libro III
En la célebre e importante ciudad griega de Éfeso sigue vigente una antigua ley expresada en términos duros pero con un contenido justo. Se dice que fue sancionada por sus antepasados en estos términos: cuando un arquitecto acepta la responsabilidad de una obra de carácter público, presenta el presupuesto de los costes estimados hasta finalizar la obra; una vez entregados sus cálculos, todos sus bienes son transferidos al magistrado, hasta que la obra quede totalmente concluida. Si, terminada la obra, los gastos coinciden con lo presupuestado, el arquitecto es recompensado con honores y decretos elogiosos. Si los gastos han sobrepasado una cuarta parte del presupuesto inicial, se cubría con dinero público y el arquitecto no debía satisfacer ninguna multa. Pero si se sobrepasaba la cuarta parte, el arquitecto debía hacer frente a estos gastos con sus propios bienes, para concluir la obra. Vitruvio, De Architectura, Libro VII

Jesús pertenecía al gremio de los constructores, sus palabras le delatan como un maestro conocedor de la técnica que se precisa para edificar. En concreto muchas de sus parábolas son coincidentes con los textos escritos por Marco Vitruvio en su tratado de Arquitectura, existiendo un claro paralelismo en el sentido de sus enseñanzas.

9.1.08

El símbolo de Jesús

“Yo soy el Alfa y el Omega, el principio (arjé) y el fin (télos)” (Apoc. 21, 6)

Según el Apocalipsis de Juan, Jesús se presenta hasta tres veces como el "Alfa y el Omega" a sus discípulos. La "sentencia" tiene un sentido filosófico antiguo y complejo y no es posible en este breve post desarrollar su significado completo, pero el lector comprenderá como directamente relacionado que los discípulos de Jesús identificasen a su Maestro con la letra alfa, la primera del alfabeto griego.
La letra alfa ha sido asociada a un triángulo y también a la forma de un compás abierto desde la antigüedad, los seguidores de Jesús se identificaban con la letra alfa, igual que todos los arquitectos desde la antigüedad, aun hoy esta letra del alfabeto es identitaria de los colegios de arquitectos como un compás abierto.